El hidrógeno renovable y los combustibles sintéticos están llamados a desempeñar un papel relevante en la evolución del sistema energético europeo, especialmente en aquellos ámbitos en los que la electrificación directa no resulta suficiente desde el punto de vista técnico o económico. En estos casos, permiten transformar electricidad renovable autóctona en nuevos vectores energéticos y materias primas capaces de sustituir combustibles fósiles importados. Su interés no se limita, por tanto, a la reducción de emisiones, sino que se proyecta también sobre la transición energética, la seguridad de suministro y la autonomía estratégica de la Unión Europea.
Sin embargo, su despliegue a gran escala sigue condicionado por obstáculos regulatorios, técnicos y económicos de notable entidad. La complejidad del marco normativo, los elevados costes actuales y la magnitud de las inversiones necesarias en generación renovable, redes, almacenamiento, electrólisis, infraestructuras de CO₂ y cadenas logísticas muestran que la transición no podrá ser inmediata ni rápida. Al mismo tiempo, las recientes crisis energéticas han puesto de manifiesto que, en contextos de disrupción, la cuestión no es solo el diferencial de precios entre alternativas, sino la disponibilidad efectiva del recurso energético.
La conferencia abordará esta doble realidad: por una parte, el hidrógeno renovable y sus derivados constituyen una vía imprescindible para reducir la dependencia europea de los combustibles fósiles procedentes de terceros países; por otra, su despliegue exige un marco regulatorio más simple, pragmático y alineado con la escala del reto industrial. Todo ello sin perder de vista que la nueva base tecnológica de esta transición también plantea, aunque en un plano distinto, cuestiones relevantes de autonomía estratégica.