Con el despliegue de los proyectos de hidrógeno, cada vez será más habitual encontrar instalaciones con almacenamientos a alta presión formados por baterías de botellas o cilindros interconectados. Este nuevo escenario obliga a analizar cómo garantizar la seguridad, la trazabilidad y el cumplimiento normativo durante toda la vida útil de estos equipos.
En España, cuando se trata de botellas reguladas por la ITC EP-5 del RD 809/2021, la referencia práctica incluye inspecciones visuales periódicas y pruebas reglamentarias cada cinco años, aplicando, entre otras, la norma UNE-EN ISO 18119 para botellas de acero sin soldadura. En otros casos, el marco aplicable dependerá del tipo de almacenamiento, su uso, su marcado y su régimen de instalación o transporte.
El reto técnico y operativo es evidente: muchos almacenamientos de hidrógeno a alta presión están constituidos por un elevado número de botellas integradas en racks, bancadas o módulos. La inspección convencional puede exigir desmontar el conjunto, trasladarlo a un taller especializado, desconectar botellas, realizar pruebas de presión individualizadas y posteriormente volver a montar, verificar y poner en servicio el sistema. Todo ello implica días de parada, pérdida de capacidad de almacenamiento, costes logísticos y una planificación compleja para el operador.
En esta charla presentaré una alternativa basada en la inspección por emisión acústica realizada en sitio, durante la presurización controlada del almacenamiento, que permite evaluar el comportamiento estructural de los cilindros sin necesidad de desmontar ni trasladar el conjunto completo. Esta técnica puede convertirse en una herramienta muy valiosa para reducir paradas, anticipar riesgos y facilitar el control periódico de los sistemas de almacenamiento de hidrógeno que ya se están instalando en la industria.
Prepararnos para esta realidad es fundamental. El hidrógeno va a traer nuevas oportunidades, pero también nuevos desafíos de operación, inspección y seguridad que debemos abordar desde ahora.